Acín de la Garcipollera (Huesca). Vida después de la muerte.

Toda la provincia de Huesca esta jalonada de numerosos pueblos abandonados, fruto de la emigración de sus habitantes por las duras condiciones de vida de los mismos, la falta de trabajo,  el olvido tradicional de las administraciones hacia esta provincia o las expropiaciones de tierras que se hicieron en zonas de montaña para la plantación de pinares. Una de esas zonas que mas sufrió esta despoblación, es el bello y recóndito Valle de la Garcipollera, perteneciente a la Jacetania Oscense y que conforma el territorio comprendido entre Villanúa al norte, Jaca al sur, Acumuer al este y Castiello de Jaca al oeste, en los aledaños del Río Ijuez, afluente del Aragón.

Este Valle posee buen numero de pueblos abandonados, entre los cuales destaca uno que llama la atención al visitante por la tremenda invasión vegetal de la que ha sido objeto, que en muchos momentos hace difícil el transito por él, y además por su imponente Torre, que aun desafía al tiempo y a la frondosa vegetación, es Acín de la Garcipollera, donde después de su total abandono, ha surgido como una explosión la vida vegetal, recuperando el terreno que un día fue suyo.

iglesia en ruinas

¿Como Llegar a Acin de la Garcipollera?

Siguiendo la carretera asfaltada desde Castiello de Jaca hasta Villanovilla,  nos sale una pista forestal en buen estado a mano izquierda que nos lleva a  la bellísima Iglesia Románica de Santa María de Iguácel. Un poco antes de cruzar una represa que vadea el Rio, podemos ver el pueblo a mano izquierda, con la silueta inconfundible de la Torre de su Iglesia, y donde un pequeño letrero nos avisa de su situación.

Cartel que nos avisa de la localización de Acín

Cartel que nos avisa de la localización de Acín

 

Estado de Acín

La ruina del pueblo es evidente, todo él ha sido invadido por la vegetación y las zarzas, se hace difícil muchas veces moverse por el mismo, pese a todo se pueden ver todavía muros de lo que fueron en su día casas grandes de fuertes sillares. Solo la Iglesia parece aguantar el envite del abandono, y aun se puede visitar con cierta seguridad. El resto del pueblo son muros y restos de lo que fueron sus calles empinadas.

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Historia de un abandono forzado.

La Historia de Acín es muy triste, ya que no fue abandonado por “votu propio” de sus vecinos, sino que estos fueron expropiados de sus  propiedades  y viviendas en los años 60 con motivo de las obras del embalse de Yesa, con la idea de que fuesen replantadas de pinos para evitar que el arrastre de sedimentos por las lluvias acelerase la colmatación del embalse recién construido. Esta practica fue muy habitual, incluso en los años 80, por parte del antiguo ICONA, cuyas practicas poco menos que deleznables, condenaron a numerosos pueblos al abandono y a sus gentes a un desarraigo social y personal, debido a su expulsión de sus casas y tierras.

muros y calles del pueblo

El pueblo invadido.

Todo el pueblo ha sido invadido por la vegetación de manera brutal, cuesta moverse incluso por algunas zonas, pese a que los curiosos han hecho pequeñas sendas por las antiguas calles para poder recorrer que queda del trazado urbano. Esta vegetación le añade un halo misterioso y de pura estética del abandono, que convierten a  Acín en una bella aunque macabra postal de deterioro y decadencia.

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La Iglesia parroquial, es el edificio mejor conservado de la localidad (dentro de lo que cabe). Es estilo románico del siglo XII del que únicamente queda en pie la torre (cuya estampa nos acompaña en toda la visita al pueblo), el ábside y algunos muros de la nave, ya que su cubierta ha desaparecido. Ello no evita que se pueda adivinar su estructura, consistente en una nave central ampliada en los laterales, a los que se abre mediante dos grandes arcos longitudinalmente. El presbiterio aún mantiene su bóveda de cañón, así como la del ábside, que es de horno y se apoya en el correspondiente muro semicircular. La torre queda adosada a un lateral de la nave, es de planta cuadrada y en la parte superior se abren dos pares de ventanas de arco de medio punto a dos de sus lados.

interior iglesia

Interior de la Iglesia Románica de Acín

Lo poco que se mantiene en pie del pueblo lo conforman casas sin tejados, muros arruinados, y piedras en acrobático equilibrio, restos de sillares, algunos de ellos de excelente calidad y que dejan entrever la riqueza de alguna de los hogares que conformaban el caserío.

Abside romanico

Ábside románico

Más Info y Fuentes.

http://despoblados.blogspot.com.es/2008/03/acin-de-la-garcipollera.html
http://www.aspejacetania.com/lugares.php?Id=161
Oficina de Turismo de Jaca:   http://www.jaca.es/oficina.html

 

Imágenes de Acín de la Garcipollera

 

 

Acerca de Felipe Perea (111 artículos)
Humanista, Formador y Técnico de Turismo y Marketing. Manchego y Toledano. Apasionado por los Viajes y la Cultura alternativa, investigador a tiempo parcial de la España mas desconocida.

7 comentarios en Acín de la Garcipollera (Huesca). Vida después de la muerte.

  1. Como siempre muy interesante, por desgracia hay demasiados pueblos abandonados a pesar de la belleza del sitio.

  2. Como he dicho antes, estos pueblos poseen una belleza macabra, una estetica de destruccion que siempre ha atraido al ser humano.

  3. A pesar de lo perdido se ha ganado un intrigante entorno, repleto de magia y belleza druídica…sería un bonito reto dormir una noche enredado por los sonidos de la oscuridad y de un pasado que aun se atisba elevado sobre el verde de los matorrales….la diosa natura crea sus propios templos y todos los seres vivos estamos invitados…

    • La naturaleza desde luego ha tomado el terreno que se le robo cientos de años antes y le ha dado al enclave una belleza mágica como pocas veces he visto en todos los pueblos abandonados que he visitado. Todo el Valle se encuentra deshabitado, salvo Villanovilla, unico pueblo que se ha repoblado, muy cerca se encuentra otro pueblo abandonado, Larrosa.

  4. Bueno, un poco por mostrar un contrapunto que solamente es una opinión…a veces olvidamos que nosotros mismos formamos parte de la naturaleza…todos los seres vivos elevan estructuras que les son necesarias para vivir, sin ir más lejos, la propia vegetación se eleva una sobre la otra a veces hasta privarla del necesario sol, otras invaden y exterminan especies diferentes…forma parte del equilibrio natural…nuestro matiz es que, como seres inteligentes construimos edificios con la piedra para protegernos y para cubrir nuestra necesidad de culto y sapiencia…el reproche es no haber conseguido mantener un equilibrio y un crecimiento sostenible.

  5. Juan Fco. Arques Rico // 2 septiembre, 2016 en 12:18 pm // Responder

    No entiendo el uso por parte del autor del artículo del adjetivo “deleznables” para calificar las prácticas de ICONA, pues la expropiación es una figura existente en nuestro ordenamiento legal (traída precisamente por la izquierda, ideología a la que parece tender el articulista a juzgar por el desprecio implícito que en su texto parece deducirse de su texto hacia una determinada época de nuestro pasado reciente), de la sigue haciendo uso frecuentemente la Administración en aras del interés común (trazado de carreteras, construcciones oficiales, etc). Que el concepto de lo que es interés común haya variado, no significa que lo hecho sea deleznable, en todo caso erróneo.

    • Hola Juan Fco, antes de todo gracias por tu opinion. Que la expropiacion sea legal no quiere decir que sea justa ni razonable. Mi ideologia evidentemente esta clara, de momento esta permitido expresarla en publico, la defensa de estas politicas aplicadas en el pasado por una Dictadura solo retratan al que las defiende, no digo que sea tu caso.
      En cuanto al interes comun a veces es solo el interes de unos pocos, te animo a que expongas tu teoria en la comarca colindante al Valle de la Garcipollera, o simplemente hables con ancianos a los cuales expulsaron como perros de sus pueblos sin un lugar donde ir, creo que iba a cambiar tu opinion sobre la legalidad de “la legalidad”.

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